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Presostatos para gas: funcionamiento, tipos e integración en sistemas industriales

Presostatos Para Gas

Qué son los presostatos para gas y para qué sirven

Un presostato para gas es un dispositivo de control que detecta la presión de un gas dentro de un sistema cerrado y genera una señal eléctrica —normalmente la apertura o el cierre de un contacto— cuando la presión alcanza uno o varios valores umbral predefinidos.

A diferencia de un transductor de presión, que proporciona una señal analógica continua, el presostato funciona de forma discreta: la salida es binaria, lo que lo hace especialmente adecuado para la gestión de alarmas, comandos de arranque/parada e interbloqueos de seguridad sin necesidad de interpretar la señal de salida.

La monitorización de la presión del gas en entornos industriales no se limita a verificar que el sistema funcione dentro de los límites operativos nominales.

En muchas aplicaciones, una variación de presión es la primera señal detectable de una anomalía —una fuga, una obstrucción, un fallo de válvula— y la rapidez de detección está directamente relacionada con la posibilidad de intervenir antes de que el problema se traduzca en una parada de la instalación o, peor aún, en un riesgo para la seguridad.

Cómo funciona un presostato para gas

El principio de funcionamiento se basa en la deformación mecánica de un elemento sensible —generalmente una membrana o un fuelle— bajo el efecto de la presión del gas.

Cuando la presión aplicada alcanza el valor de consigna, el elemento sensible activa un mecanismo de conmutación que genera la señal de salida. Al disminuir la presión, el sistema se restablece, con una histéresis definida entre el valor de activación y el valor de rearme.

Para aplicaciones con gas —incluyendo aquellos con características químicas agresivas— la construcción interna del presostato puede excluir cualquier elemento deslizante y cualquier junta sujeta a desgaste por fricción.

Este enfoque constructivo reduce las vías preferenciales de permeación del gas hacia el exterior y puede garantizar el funcionamiento incluso a presiones muy bajas, donde los modelos tradicionales pueden perder estanqueidad o fiabilidad. Se trata de una característica de diseño clave en muchas aplicaciones industriales.

En algunas configuraciones, el presostato incorpora una compensación térmica que reduce la influencia de las variaciones de temperatura en la medición de la presión.

Esta funcionalidad es crítica en recipientes de gas sellados, donde la temperatura ambiente puede modificar significativamente el valor de presión detectado, generando falsas alarmas o —aún más peligroso— ocultando condiciones de presión realmente anómalas.

Quadro elettrico industriale con isolamento in gas e sistemi di monitoraggio della pressione tramite pressostati

Tipos de presostatos para gas: configuraciones y niveles de intervención

No existe una única configuración universal. La elección depende de:

  • el número de umbrales que se deben gestionar,
  • el rango de presión operativo,
  • y la complejidad del sistema de control con el que el dispositivo debe integrarse.

Las configuraciones disponibles se diferencian principalmente por el número de niveles de intervención, cada uno de los cuales activa un contacto independiente.

Presostato de doble nivel

Disponible en dos variantes constructivas, esta configuración prevé dos umbrales de intervención distintos. La lógica operativa típica incluye un primer nivel como señal de prealarma —que activa un procedimiento de verificación o una notificación al operador— y un segundo nivel como comando de alarma o interbloqueo.

Ambas variantes están diseñadas para gases incluso agresivos, sin elementos deslizantes internos ni juntas sometidas a desgaste por fricción, y son especialmente adecuadas para la monitorización a muy baja presión, donde la sensibilidad y la repetibilidad de conmutación son requisitos clave.

Esta configuración también está disponible en las soluciones propuestas por AT Fluid Solutions, como los presostatos de doble nivel.

Presostato de media presión con cuatro niveles de intervención

Esta configuración está diseñada para aplicaciones que requieren una gestión escalonada de las condiciones operativas: cada nivel corresponde a un umbral con salida independiente, permitiendo estructurar la respuesta del sistema en cuatro etapas progresivas.

El dispositivo integra compensación térmica.

Especialmente relevante en instalaciones exteriores o con variaciones térmicas significativas.

Las ventajas del uso de presostatos para gas

En una instalación que gestiona gases a presión, el monitoreo continuo y fiable de las condiciones operativas no es un requisito accesorio, sino un componente estructural de la seguridad y la eficiencia.

Los presostatos para gas responden a necesidades técnicas concretas, que conviene analizar en detalle en los siguientes puntos.

  • Detección temprana de fugas de gas: una variación de presión no justificada por el proceso es casi siempre la señal de una fuga. El presostato detecta esta condición y permite intervenir antes de que la fuga alcance dimensiones críticas, con claras ventajas en términos de seguridad y continuidad operativa.
  • Protección de los componentes aguas abajo: válvulas, actuadores y otros componentes están diseñados para operar dentro de rangos de presión específicos. Una sobrepresión o una caída de presión no controlada puede causar fallos o daños. El presostato actúa como primer nivel de protección, activando procedimientos de reducción de carga o parada antes de que se superen los límites operativos.
  • Gestión escalonada de los estados operativos: con configuraciones multinivel, es posible diferenciar la respuesta del sistema ante condiciones de presión progresivamente anómalas, evitando las desventajas económicas y operativas de paradas innecesarias.
  • Compatibilidad con gases agresivos: gracias a una construcción sin elementos deslizantes ni juntas sometidas a desgaste por fricción, estos dispositivos mantienen sus características operativas incluso en contacto con gases que podrían degradar componentes elastoméricos tradicionales.
  • Fiabilidad de la medición independiente de la temperatura: la compensación térmica integrada en las versiones de baja presión garantiza que las variaciones de temperatura ambiente no alteren los valores de intervención, eliminando una de las principales fuentes de falsas alarmas en instalaciones con variaciones térmicas significativas.

Dónde se utilizan los presostatos para gas: sectores y aplicaciones industriales

Las aplicaciones industriales de los presostatos para gas abarcan diversos sectores, todos ellos caracterizados por la necesidad de controlar la presión del gas en sistemas cerrados o semicerrados con altos requisitos de seguridad y fiabilidad.

Entre las principales aplicaciones se pueden identificar:

  • Cuadros y sistemas de control aislados en gas: en los cuadros eléctricos de media y alta tensión aislados con gas —como el SF6 o mezclas alternativas— la monitorización de la presión del gas es una función de seguridad crítica. La pérdida de presión del gas aislante reduce las propiedades dieléctricas del aislamiento y puede provocar fallos graves. En estas aplicaciones, el presostato actúa como primer indicador de una condición anómala, con niveles de intervención que distinguen entre una situación de advertencia y una de alarma real.
  • Instalaciones hidráulicas con circuitos gas-aceite: en acumuladores hidroneumáticos y circuitos de gas que interactúan con la parte hidráulica del sistema, el control de la presión del gas es esencial para garantizar la correcta entrega de la energía acumulada y prevenir condiciones de funcionamiento anómalas debidas a pérdidas de carga.
  • Sistemas de distribución de gas industrial: en redes de distribución de gases técnicos (nitrógeno, argón, gases de proceso), el control de la presión es necesario para verificar la presión de suministro a los usuarios, detectar el agotamiento de las fuentes y gestionar la conmutación entre fuentes redundantes.
  • Instalaciones con gases agresivos o técnicos: en aplicaciones donde el gas presenta características químicas particulares —gases corrosivos, gases de alta pureza, mezclas de proceso— el diseño específico garantiza la fiabilidad incluso en condiciones que excluirían el uso de presostatos convencionales.

Integración con otros componentes del sistema

Un presostato nunca opera de forma aislada: su valor dentro de la arquitectura de un sistema está determinado por la calidad de la interfaz con los demás componentes del sistema de control y con los dispositivos actuadores.

Su salida —un contacto eléctrico limpio— es la forma de señal más simple y universalmente compatible con cualquier lógica de control.

En los sistemas con PLC, el presostato alimenta directamente una entrada digital. La lógica del programa interpreta el estado del contacto y gestiona las acciones correspondientes:

  • activación de alarmas,
  • control de válvulas de corte,
  • reducción de parámetros operativos,
  • registro de eventos.

Con configuraciones multinivel, el PLC recibe señales distintas de contactos independientes, pudiendo diferenciar la acción según la gravedad de la condición detectada —sin necesidad de lógica adicional en software.

En el lado de los actuadores, la señal puede accionar directamente electroválvulas de corte o de bypass, actuando sobre el circuito de gas antes de que la condición anómala se propague.

En presencia de sistemas SCADA, el presostato puede integrarse en arquitecturas de monitorización remota, contribuyendo al mantenimiento predictivo mediante el registro histórico de eventos.

Desde el punto de vista de la seguridad funcional, el presostato forma parte a menudo de circuitos de interbloqueo o sistemas redundantes.

La simplicidad del principio de funcionamiento representa una ventaja frente a soluciones más complejas.

Quadri industriali in impianto con pressostati gas per la regolazione e sicurezza della pressione

Cómo elegir un presostato para gas: criterios técnicos de selección

La elección de un presostato para gas no se limita a verificar el rango de presión operativo. Los criterios de selección abarcan el conjunto de condiciones operativas y requisitos de integración, y deben evaluarse de forma sistemática.

A continuación:

  • Compatibilidad con el gas: la compatibilidad química es el primer criterio.
  • Rango de presión y ajuste: se requieren márgenes adecuados.
  • Número de niveles: necesario para lógicas complejas.
  • Variaciones térmicas: compensación obligatoria.
  • Grado de protección: IP adecuado al entorno.
  • Normativa: PED, ATEX, IEC.

Para necesidades avanzadas, pueden evaluarse presostatos de cuatro niveles.

Elegir correctamente significa:

  • reducir riesgos,
  • simplificar el sistema,
  • garantizar fiabilidad.

Es una decisión clave en términos económicos.